Historia: Influencia de las dictaduras sobre el hipismo.

trujillo

Reseña sobre la influencia de los gobernantes hispanos en el hipismo de sus respectivos países.

Por Santiago Ramírez.

Podemos decir, sin temor a dudas, que la gran mayoría de tiranos y jefes de Estado que gobernaron con manos férrea tuvieron una incidencia notable en el fascinante mundo hípico.

Algunos de ellos eran genuinos aficionados y otros crearon instalaciones de competencias hípicas para poder tener entretenidos a los habitantes de los pueblos que gobernaban.

En todos los hipódromos que se fundaron en el nuevo y el viejo mundo, los primeros participantes fueron equinos criollos y en interés de mejorar la raza e incrementar la población caballar de esos hipódromos, al tiempo de incluir a los verdaderos pura sangre (raza que fue desarrollada en el siglo XVIII en Inglaterra por medio del cruce de sementales árabes y yeguas inglesas), los manejadores del hipismo, por previas instrucciones de esos dictadores adquirieron buenos sementales y excelentes yeguas, que más tarde se encargarían del fomento del pura sangre nativo que en la actualidad compite en el mundo.

Trujillo siempre trató de estar, por lo menos a la par con los demás gobernantes del continente y, al igual que Juan Vicente Gómez en Venezuela y Antonio Remón Careda en Panamá, obtuvo los padrotes y las yeguas que definieron el pura sangre de su país.

Nada sorprendente en un tirano que, al decir del historiador Mariano Lebron Saviñon en su libro “Historia de la Cultura Dominicana”, dice que este era un perfecto imitador, que “empezó imitando los gestos histriónicos del presidente Lilis hasta el extremo de adoptar su uniforme de almirante con el bicornio emplumado”.

Este gobernante dominicano, del que nadie puede dudar de su pasión por el hipismo, se auto consideraba un paladin del anticomunismo y a la vez se proclamaba como un demócrata consumado, pero había otro presidente hispano que le disputaba ese título. Ese era el presidente panameño Antonio Remón, quien como Trujillo, era un ferviente amante del hipismo. Remón había sido un consagrado atleta en su juventud y dueño de cuadra de caballo en su adultez.

Ambos asistían con bastante frecuencia al hipódromo a deleitarse con las emocionantes competencias. Remón era huésped distinguido en el hipódromo Juan Franco y Trujillo hacia lo propio en el Perla Antillana. Los dos mostraban mucho interés por estas actividades y no escatimaban esfuerzos en todo lo concerniente en coadyuvar por el esplendor de la hípica.

Otro personaje de singular importancia que hizo aportes importantes en Panamá, país que celebra con gran júbilo los 90 años de la llegada a su suelo del primer pura sangre, es Fernando Eleta Almarán, quien nació en ese país centroaméricano el 10 de agosto de 1921. Era dueño de caballos y criador, y junto a su hermano Carlos fundó el Haras San Miguel en el año 1950 y luego el Haras Cerro Punta en el 1977.

Según hace constar Luis Mena García en su libro “Historia del Hipismo Dominicano”, las actividades hípicas – no organizadas – tienen sus inicios en Quisqueya en los primeros años del siglo 20, señala el amigo Mena que la crianza comienza con el nacimiento de “Española Hija” proveniente de Haras Radhamés, una hija del semental Synal Flash, que corrió en el Perla Antillana con el nombre de “Sombra” y de la yegua Backwoods Kate cuyo nombre en República Dominicana fue “Española”.

En Puerto Rico, la hípica obtuvo formalidad en el año 1882. Después de esa fecha duraron 29 años corriendo sólo caballos criollos pero un señor llamado Eduardo Cautiño Insúa llevó a la “Isla del Encanto” el primer pura sangre de nombre “Covadonga”, una hija de Gold Heels en Fads And Francies. Esta yegua era oriunda de Estados Unidos donde corrió con el nombre Golden Francies. Como era costumbre en aquellos tiempos fue exhibida al público el 19 de noviembre de 1911 en el hipódromo “La Parada”.

El debut de Covadonga estaba previsto para el día 7 de diciembre pero esta fue retirada. Esta es la historia del primer pura sangre que arribo a Borinquén pero no fue el primero en ver acción pues luego del retiro de Covadonga otro caballista adquirió al ejemplar “Metéoro”, siendo este corcel el que obtuvo el honor de ser el primer pura sangre en correr en Puerto Rico. Era propiedad de Cecilio Isaac.

En el primer enfrentamiento entre los dos pura sangre importados se escenifico un duelo épico y ambos llegaron empate en el primer lugar. En enero de 1912 falleció “Metéoro”, no sin antes haber sido derrotado dos veces por la yegua “Covadonga”.

En Venezuela, el hipismo tiene sus inicios en el año 1876 con la creación del hipódromo “El Callao”, luego el hipódromo “Sábana Grande”, este último inaugurado el 22 de enero de 1882.

En el año 1932, Juan Vicente y Florencio, hijos del dictador Juan Vicente Gómez, fundaron un Haras para criar pura sangre y lo bautizaron con el nombre “Mamoncito”, en la ciudad de Maracay, Estado Aragua. Años después, Trujillo haría lo mismo para sus hijos Ramfis y Radhamés.

Los hijos del tirano venezolano contrataron los servicios de un criador de fama mundial de nombre Fiedrich Becker. En República Dominicana, el dictador Trujillo imitaría más tarde esta acción llevando al país al criador extranjero Arturo Sziklai. Lo primero que hizo Becker en Venezuela fue sugerir la compra del padrote inglés “Knockando” y con este gran padrote se inicia la cría del pura sangre venezolano.

Del formidable semental “Knockando” nació un gran campeón llamado “Burlesco”, este compitió 22 veces con resultado final de 20 triunfos y en sólo dos ocasiones beso el polvo de la derrota. Después vendrían otros pura sangre: “El Hornero”,“Kings Hope” e “Hypocrite”.

Como decíamos en un párrafo anterior, el Presidente Remón, quien planeaba construir un nuevo hipódromo para reemplazar el Juan Remón, asistía regularmente al hipódromo y una tarde, cuando ya finalizaba la cartelera del 2 de enero de 1955, fue víctima de un complot que acabó con su vida. Dos balas penetraron la anatomía del presidente cuando estaba compartiendo en el Club House. Después de su muerte su sucesor, Manuel Arias Espinoza, construyó en su memoria el “Hipódromo Presidente Remón”.

Después del asesinato de Remón, el sátrapa Trujillo en República Dominicana, redujo sus visitas al Perla Antillana y cuando lo hacía era bajo estrictas medidas de seguridad .

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